En esta entrada voy a hablar de una fase del proceso de selección que puede ser tan importante o más que la entrevista en sí: Qué hacer antes de ir a la entrevista. Imagina que tienes pensado emprender una travesía. Antes de zarpar debemos preparar nuestro barco a conciencia. Piensa cuál es tu destino y en función de eso estudia la mejor ruta a seguir. Una vez dejes tierra estarás sólo. La clave está en la preparación.
Se trata de un momento decisivo, por lo que hay que estar preparado. En la entrevista te la juegas, así que intenta armarte con recursos de valor.
1. Estudia la oferta de empleo y las funciones que tendrías que desarrollar. Qué requisitos piden. Piensa qué formación y experiencia tienes relacionada con el puesto y comunícaselo al entrevistador. Qué puedes aportar a la empresa.
2. Estudia la empresa. Qué tipo de empresa es. Qué valores tiene. Cuál es su misión. Cuál es su organigrama. En qué sector trabaja. Quién es su cliente. Quién es su competencia. Cuál es su política de RRHH. Toda la información que aportes de conocimiento será bien valorado por los responsables de la entrevista. Pensarán que te preocupas por el puesto y quieres formar parte del equipo.
3. Estudia al entrevistador. Qué edad tiene. Qué formación. Qué le gusta hacer en su tiempo libre. La clave es buscar puntos en común y crear sinergias. En cuanto puedas obtener empatía, habrás ganado puntos.
4. Estudia tu perfil. Estudia tu cv. Te preguntarán quién eres. Cómo te defines e incluso cómo te definen tus amigos o cómo lo haría tu último jefe. Querrán saber cuál es tu mayor logro y también y tu mayor dificultad. Te preguntarán cómo pasaste de un puesto a otro. Y si tienes algún espacio en blanco en el cv. Medita cuáles son tus fortalezas y tus áreas de mejora. Piensa cuál es tu objetivo profesional y cómo éste encaja en la empresa.
5. Piensa en qué quieres transmitir. Qué idea quieres dejar al entrevistador. Él debe llevar la entrevista pero aprovecha cada pregunta para ir sacando tus mejores cartas. Es posible que al finalizar te digan si tienes alguna pregunta, es el momento de cuestiones que transmitan tu intención de crecer dentro de la empresa. O quizá te digan simplemente si quieres añadir algo más. Éste es el momento del broche. Aprovecha la ocasión para que el entrevistador se quede con la idea que tú quieres.
Por último, mantén la calma. Lo importante es estar entrenado, conocerse bien y saber transmitir lo mejor de nosotros.
“Si bien lo miran, no hay nadie que no experimente, en alguna ocasión u otra, y en más o menos grado, sentimientos análogos a los míos respecto del océano” Moby-Dick. Herman Melville.
En esta entrada vamos a tratar un tema que me suelen preguntar muchas veces en las sesiones de coaching destinadas a la búsqueda de empleo. Una vez has trazado tu plan de acción, optimizado tu currículum vitae y completado tu perfil de linkedin o los portales de empleo ¿Qué más puedes hacer?
La respuesta es clara: Demostrar tu conocimiento sobre tu área profesional y poner en práctica las estrategias de posicionamiento en la red.
No hay recompensa sin trabajo. Conviértete en un profesional de referencia utilizando la red como tu mejor escaparate. Crea una web o un blog en el que muestres todo lo que sabes. Hoy uno de los aspectos más valorados en los reclutadores y en el SEO es la generación de contenido original y de valor. Así que, si quieres hacerte visible y posicionarte en la red, te recomiendo crearte un blog (WordPress es la plataforma que más me gusta), ponerte a escribir y aprender técnicas básicas de SEO y Community Management. Es un gran esfuerzo, pero la recompensa es inmensa: Lograrás ser diferencial y estar visible.
Una vez hayas creado tu espacio en la red (muchas opciones son válidas, desde un blog hasta grupos de Facebook, perfil de Linkedin o Twitter), habla de aquello que te apasiona, determina muy bien quién es tu público y traza un plan de acción para que la información le llegue al lector adecuado.
Una de las cuestiones más difíciles es determinar tu marca personal. Hacerse visible implica no sólo demostrar un conocimiento de tu área si no también tener claro y demostrar quién eres y por qué eres diferente. De todos los profesionales de tu área en qué destacas y cómo puedes demostrarlo. Quizá sea una formación, una experiencia o una característica personal. En mi caso es ser patrón de barco y las competencias que implica como navegante. Hoy, venderse como candidato o como empresa es lo mismo. Debes aprender a transmitir cuáles son tus valores, tu objetivo y diferenciarte con respecto a tu competencia.
«Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo. Evoca primero en los hombres y mujeres el anhelo del mar libre y ancho.»
Antoine de Saint-Exupéry
A lo largo de mi trayectoria profesional, me han preguntado muchas veces cómo hacer una vídeo-presentación o un vídeo-currículum. Para un cliente o seleccionador resulta clave poder valorar lo que sabes hacer en 1 minuto. Recientemente, leía un artículo de CNN Expansión que decía que el 90% de los empleadores se sentirán atraídos por un historial en ese formato, según una encuesta. Hoy ya no existe diferencia entre venderse como empresa o como candidato.
En este post voy a dar algunas claves para hacerlo:
1. Huye de lo clásico y no cuentes tu cv. Analiza tu sector y contrasta. Puedes encontrar muchos ejemplos y muy buenos de cómo hacer un vídeo currículum o una presentación de tu empresa. ¿Qué te ha gustado? ¿Qué te llama la atención? ¿Por qué es diferente? Apunta los puntos fuertes e intenta aplicarlo en el tuyo de forma personal.
2. Da una prueba de lo que eres capaz. Muestra qué has conseguido y qué puedes llegar a hacer. No se trata de leer tu cv, se trata de aportar soluciones y generar valor diferencial.
3. Prepara un guión. El esquema es el mismo que prepararías para hacer una conferencia de impacto o una presentación original. Plantéate cuál es tu objetivo, a quién va dirigido, a qué sector, a qué empresa, a qué personas, qué ofreces, en qué eres bueno y qué te hace especial. Recuerda que tienes pocos segundos para conquistar al entrevistador y conseguir despertar la curiosidad por ti.
Preséntate. Quién eres.
Las conclusiones al principio. Qué valor vas a aportar. De qué eres capaz.
Trabaja tu marca personal. Por qué eres diferente del resto.
Cuál es tu objetivo.
Realiza un buen cierre. No te olvides de facilitar tus datos de contacto y de dar las gracias a tu público.
4. Ensaya. Muéstrate natural. Deja que otros vean tu vídeo y así conseguirás feedback. Asesórate por un experto en comunicación o en RRHH.
5. Cuida los detalles. Piensa cuál va a ser tu escenario, piensa en el vestuario, cuida la luz y el audio, etc.
Por último, dale un toque diferencial. Aquí verás algunos casos de éxito.
«La mayor virtud de un marinero es una saludable incertidumbre.» Joseph Conrad.
Cuando imparto una formación sobre cómo hacer un vídeo-currículum me gusta poner ejemplos de diferentes perfiles que triunfan en la red. Éstos son algunos que he seleccionado publicados en 2014 y los clásicos que siempre funcionan:
Me gusta Message in a Red Bull bottle, por ser un ejemplo de superación personal y estar enfocado a conseguir un puesto para una empresa en concreto.
Nicolás da una muestra clara de lo que es capaz de hacer y de su experiencia laboral trabajando para diferentes marcas.
Nicolás Castán Videocurrículum Publicidad
Núria es docente y sabe transmitir cuál es su aportación como profesional al ámbito educativo.
CV Núria Fusté Massana
Enzo destaca por ser original y natural.
Vídeo Currículum. Enzo Vizcaíno
Buscando trabajo me gusta no sólo por ser una muestra de la calidad del profesional que hay detrás sino porque provoca emociones, clave de su éxito.
Hay unos pasos clave a seguir en la búsqueda de empleo. La competencia en España es durísima. De modo que ser disciplinado resulta una exigencia diaria en la búsqueda.
1. Lo primero y más importante es definir de forma detallada tu objetivo. No es tarea fácil. En ocasiones, necesitamos una o dos sesiones sólo para definirlo. Preguntas como estas te ayudarán: ¿qué quieres hacer?, ¿en qué te gustaría trabajar?, ¿en qué lugar geográfico?, ¿en qué sector?, ¿en qué empresas determinadas?, ¿para quién?…
2. Trazar un plan de acción. Qué pasos tienes que dar para acercarte a tu objetivo. Qué acciones tienes que llevar a cabo. Quizá podrías enumerarlas… ¿Cuál sería la primera?
3. Explota tus valores diferenciales. Puede que sea uno de los pasos más difíciles. Pide ayuda a tu entorno y pregunta. ¿Por qué te recuerda la gente?, ¿qué te hace especial?, ¿qué te diferencia del resto? En definitiva, ¿cuál es tu marca personal?
4. Elabora un cv original. Piensa que un seleccionador puede tener cerca de 600 cv en su mesa por proceso. Pónselo fácil. En tan sólo 20 segundos serás descartado o continuará leyendo tu perfil. Las palabras clave de la oferta deberían aparecer en tu cv si es que las cumples. Debe tener una estructura clara, ordenada, ser limpio a la vita. Inserta enlaces a tus perfiles en redes y página web o blog. Y si tu perfil es creativo y la cultura de la organización te lo permite arriesga al máximo. Sé agresivo. Decidido. El mercado está tan feroz que sólo así conseguirás brillar.
5. Y si tienes la suerte de ser el elegido y pasar a la entrevista, primero felicítate y segundo, prepara la entrevista. Se trata de un examen, de un teatro, de un juego duro. Sabes qué preguntas te harán porque sí, todas son iguales. No es ningún secreto. Cuida tu lenguaje, tus gestos y, prepárate. Estudia las mejores respuestas posibles. Te preguntaran por tu experiencia, por tu formación, te pedirán qué cuentes quién eres, cómo te consideras, qué es lo que dicen de ti, cuáles son tus logros, cuál es tu objetivo…
Si tienes oportunidad déjate asesorar por un experto. Infórmate. Lee sobre el tema. Estudia tu competencia. Analiza tu sector. Y ve a la caza de tus empresas diana.
Por último, rodéate de personas que te llenen de energía. Y lucha por tu meta.